Sobre el proyecto

Ilustraciones para los calendarios.

Cada año planteo el calendario como un proyecto de 13 imágenes relacionadas con una idea.

2013 Nace la idea de hacer un calendario compuesto por ilustraciones creadas a partir del dibujo y del collage. No hay una temática concreta, pero sí ilustraciones oníricas con la fotografía como parte importante.

 

2018 Decido ilustrar las sensaciones que se desligan de cada mes que compone el año. Tras una lluvia de ideas de palabras y sensaciones, compongo ilustraciones de técnica mixta, donde aparece siempre una niña como imagen principal, y diversos detalles que relatan esas sensaciones obtenidas de la lluvia de ideas (agosto son viajes, es calor, son verbenas; diciembre es frío en los pies, reencuentro, polvorones; …).

2019 Preocupada por el cambio climático, la reducción de espacios verdes y salvajes, y en especial por el creciente número de animales vulnerables y en peligro de extinción, elaboro un calendario lleno de abrazos a una pequeña selección de estas especies. Me baso en un listado que encuentro por internet, donde redactan las diferentes especies de la cordillera cantábrica (flora y fauna) que se encuentran en situaciones inestables o cercanas a la desaparición. Que no haya un último abrazo…

2020 Tras el trabajo con las especies vulnerables, desarrollo un proyecto que tiene como base esa idea, pero que indaga en el mundo de los anhelos y los momentos humanos. Contacto así con 12 personas cercanas y especiales, y les lanzo la pregunta ¿qué no querrías que desapareciera jamás?. Con sus respuestas, elaboro este nuevo calendario, compuesto también por ilustraciones de técnica mixta, donde además de acuarelas y lápices de colores, se incluye el gouache. Ilustraciones que buscan resaltar y retener esos momentos; una oda a la belleza de «lo pequeño», a la necesidad de aquello que no es material, aquello que apenas valoramos pero que hacen de nuestro día a día un lugar un poquito más cálido y especial. No quiero que desaparezca la sensación que se tiene ante las cosas nuevas, ni los abrazos de mi abuelo, ni nuestras eternas caminatas por la montaña…no quiero que desaparezca mirar el mar y sentir que eres pequeñito,y que todo es inmenso; el sabor del primer helado del verano, el olor de mi hija, las risas descontroladas ni cantar a lo loco mientras conduzco…

2021…¿qué será será…?